ENFRENTARSE AL FRACASO

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Habrá un tiempo cuando el rendimiento de nuestro equipo disminuirá considerablemente. La motivación baja y el último partido se ha perdido. Otra vez. Lee cómo aprender más sobre como lidiar con el fracaso y cómo prevenir una crisis.

El 20 de Diciembre de 2014 el Borussia Dortmund finalizó la primera mitad de la temporada de la Bundesliga perdiendo contra el SV Werder Bremen y cimentando su puesto en la penúltima posición en la clasificación. Fue la peor primera vuelta que ha jugado el Dortmund en el último cuarto de siglo. 10 partidos perdidos de los 17 jugados marcan la mayor cantidad de derrotas entre todos los equipos de la Bundesliga en 2014.

Este ejemplo nos demuestra que en algún momento el fracaso golpea a cada equipo y a cada jugador durante el curso de su carrera. Los entrenadores afrontan continuamente situaciones de fracaso una y otra vez, incluso con preparación y entrenamiento al más alto nivel. A menudo entrenadores y jugadores tras una serie negativa de resultados parecen encontrarse indefensos. Sin embargo los resultados previos son una importante influencia psicológica para los futuros retos. La causa del fracaso continuado la podemos encontrar enfrentándonos a las derrotas. Este artículo tiene el objetivo de concienciarnos, como entrenadores, con respecto a este tema. Conocer a nuestro equipo y a nuestros jugadores a la perfección, es de gran importancia, especialmente después de perder algunos partidos, porque como averiguarás, no todos los jugadores reaccionan de igual manera en ciertas situaciones. Dependiendo de la personalidad de nuestros jugadores su reacción variará al enfrentarse a emociones como el rechazo, el aislamiento, la furia o la aceptación posterior. Mientras que algunos jugadores usan un fracaso como una motivación para trabajar más duro, otros necesitan más tiempo para las distintas etapas.

Los llamados “sticking points”, en los que las personas permanecen atascadas en una etapa del proceso durante largo tiempo, plantean un peligro al enfrentar las emociones y el fracaso. La situación se vuelve más crítica si una gran parte del equipo sufre este “sticking point”. Un oponente que parece ser imbatible durante años puede servirnos como ejemplo para este fenómeno. Tarde o temprano la idea de “Nunca les ganaremos” se expande a través del equipo, que lo puede llevar a lo que se llama “impotencia aprendida”.

El resultado de esta situación será un bajo rendimiento el día de partido. Sin embargo, especialmente para los jugadores más jóvenes, la experiencia del fracaso puede ser vital para su desarrollo como jugadores. Un partido perdido puede ser la mejor muestra de las cosas que podemos mejorar y desarrollar, como jugador, como equipo y como entrenador, por eso se debería ver el fracaso como un reto. Esta actitud apoyará el proceso de re-evaluación durante situaciones aparentemente reiterativas y ayudará a prevenir a los jugadores y al equipo a regresar a un modelo de conducta negativa. Este debería de ser el punto de partida para cada entrenador, en cuanto a cómo enfrentarse al fracaso. Cada pérdida debería verse como la oportunidad de mejorar algo. Se debe evitar convertir el fracaso en un tema taboo, porque haciendo esto creamos una mayor presión. De hecho, iniciar conversaciones sobre este tema como grupo puede ser positivo para hacer frente a un posible proceso de malos resultados.

“Pon nombre al problema – habla sobre lo sucedido, porque reconociendo las causas que generan esta corriente negativa es cómo logras la mejor perspectiva para encontrar la acción más efectiva” es lo que dice el Prof. Dr. Sigurd Baumann en su libro “Mannschaftspsychologie” (escrito en alemán). Una nueva revaluación colectiva y la aceptación del fracaso en general deberían ser el primer paso hacia una reacción a los malos resultados.Perder es una parte esencial en el desarrollo del equipo.

"¡Nunca pierdes! ¡O bien ganas o aprendes!"

Tras las conversaciones de grupo, se tienen que tomar decisiones y si es necesario se tienen que seguir una re-evaluación de objetivos mutuos e individuales. Objetivos poco realistas crean una gran cantidad de presión para ti y tu equipo, especialmente si estos ya se encuentran fuera de vuestro alcance al final de la primera vuelta de la temporada. El ejemplo del Borussia Dortmund nos muestra esta clase de re-evaluación. Al principio de la temporada su objetivo era ganar el campeonato, objetivo que se tuvo que reformular tras 17 partidos devastadores cambiando el objetivo inicial por el de la permanencia en la primera división. Expresar nuestros objetivos de forma positiva es de gran importancia “Queremos permanecer en la primera división” y no de forma negativa “No queremos descender”. La razón por la que debemos expresar mensajes positivos es simple. Nuestro cerebro no está preparado para entender inmediatamente mensajes negativos. Un buen ejemplo de este fenómeno es “No pienses en un elefante rosa”. La primera cosa que pasa por nuestra mente es un elefante rosa, porque nuestro cerebro no recibe ninguna opción que se oponga al mensaje negativo. Este simple principio también debería influir en el modo de hablar con nuestros jugadores tanto durante los entrenamientos como en los días de partido.

En general, un ambiente positivo y una buena atmósfera en los entrenamientos es la clave para superar una racha negativa. Disfrutar y divertirse con los ejercicios y el deporte deben de ser siempre el objetivo número uno en cada uno de nuestros entrenamientos. Pequeñas competiciones y juegos son la mejor forma de elevar la motivación y el ánimo de nuestros jugadores, no importa su edad. Por lo tanto un mal partido no debería de ser castigado inmediatamente pero debería de ser la base para lograr una mejora en el juego. El castigo debido a un mal juego sólo acrecentará el miedo y la ansiedad al fracaso. También los viejos modelos de entrenamiento deben ser reconsiderados, sin embargo no hay que desestimarlos por completo de un día para otro. Demasiado a menudo los entrenadores tratan desesperadamente de cambiarlo todo como reacción a continuas derrotas, lo que conlleva la mayor parte de las veces más inseguridad tanto entre los entrenadores como entre los jugadores.

En resumen se puede decir, por lo tanto, que los siguientes 5 puntos son la clave para enfrentarse con éxito como entrenador a continuas derrotas.

  • Mirar hacia atrás y evaluar nuevamente las derrotas como un equipo.

  • Los fracasos deben verse como una parte del desarrollo.

  • Marcarse objetivos realistas: Si es necesario hay que evaluarlos de nuevo y replantearlos.

  • Expresar nuestros objetivos de forma positiva.

  • Ambiente positivo en nuestros entrenamientos.

Y lo más importante: ¡Divertirse!

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Recomendación libro –Psicología del Deporte
Lavallee, David – Coping and Emotion in Sport (2004, Nova Science Pub Inc.)
Burton, Damon & Raedeke, Thomas – Sport Psychology for Coaches (2008, Human Kinetics)

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